lunes, 26 de agosto de 2013

Detalles de la casona colonial







Reseña Histórica

Durante el Imperio Incaico, la actual plazuela de las Las Nazarenas estaba cruzada por una importante arteria que unía a Qoriicancha con la fortaleza de Sasayhuamán. En el espacio que hoy ocupa la Casa Cabrera se ubicaba el Amaru Cata de la Ciudad Imperial, una escuela o casa del saber, restos de cuyos muros originales aun se pueden apreciar en el zaguán de la casona. Con la ocupación española y el nuevo trazo de la ciudad del Cusco, se crea una plaza en el encuentro entre las calles Córdova de Tucumán y Siete culebras a la que se llamó originalmente santa Catalina la Vieja, luego San Antonio, y finalmente Las Nazarenas, nombre que hasta hoy conserva.  

Luego que Francisco Pizarro instituyera el primer Cabildo en Cusco (noviembre de 1534), se procedió al reparto de los solares entre los conquistadores. El lugar que hoy ocupa la Casa Cabrera fue el solar que correspondió a don Alonso Diaz, yerno del gobernador Pedro Arias Dávila, célebre personaje conocido como Pedrarias, quien fuera enviado por la Corona para ajusticiar y reemplazar a Vasco Nuñez de Balboa.  



En Abril de 1550, finalizando el periodo de guerras civiles que seguía el asentamiento de los conquistadores, se dispuso que en dicho solar se fundara una casa de retiro religioso para acoger a las hijas huérfanas de los conquistadores muertos en estas batallas. Al año siguiente se fundó allí el monasterio de Santa Clara, el primero del nuevo mundo. Dice la tradición que las hijas de Alonso Díaz (quien había sido ajusticiado en 1554), estuvieron entre las primeras doncellas nobles que ocuparon la casa paterna.  

Siglos XVII y XVIII  



En el Siglo XVII la casona pasó a ser propiedad del matrimonio constituido por Don Luis Jerónimo de Cabrera y La Cerda y doña Isabel Tordoya y Bazán.  

Don Jeronimo Luis de Cabrera y Toledo fundador de Ica (Perú) y Córdova (Argentina)


Cabrera fue Alcalde Ordinario del Cabildo, Justicia y Regimiento del Cusco en 1649. El escudo de armas que hoy ostenta la portada de la casa pertenece a la familia Cabrera, dándole la denominación con la que hoy se conoce a la casona. Y es el mismo escudo del conquistador Miguel Jerónimo Luis de Cabrera y Toledo - fundador de las ciudades de Ica en el Perú y Córdoba del Tucumán en la Argentina -, de quien don Luis Jerónimo era descendiente directo. Otro propietario ha sido, en el Siglo XVII, don Juan de Sillorigo. La casona aparentemente fue abandonada a consecuencias del terremoto de 1650. Hay evidencias de que posteriormente fue utilizada como tambo y negocio y taller de tejas y ollas.  

Según el cronista de la ciudad del Cusco, don Diego de Esquivel y Navia, a mediados del Siglo XVIII la casa pertenecía al Alférez Real don Juan de Céspedes y Cadenas.  


viernes, 2 de agosto de 2013

jueves, 26 de mayo de 2011

Artesanos tejedores



En el interior del actual museo se pueden ver artesanos tejedores que realizan sus trabajos a la antigua usanza de sus antepasados los Incas.



sábado, 21 de mayo de 2011

SALAS DE EXPOSICIÓN DEL MUSEO II



SALA INCA

La cultura Inca conquistó todo el territorio del Perú precolombino donde instauró con gran habilidad política el imperio del Tahuantinsuyo. El Cusco, su capital histórica y emblemática, es síntesis de la eternidad de este pueblo extraordinario.


Son muchas las manifestaciones que ha dejado el pueblo Inca en el Cusco y en todas las regiones hasta donde llegó su poderío e influencia. En esta sala es posible apreciar obras magníficas trabajadas en cerámica como los emblemáticos aríbalos o cántaros monumentales que reproducen elementos decorativos bellamente logrados trasmitiendo un sutil mensaje de organización y simbología.


SALA DE MADERA

Por estar en estado natural y ser parte del entorno primero del hombre, la madera ha concentrado el interés de los pueblos pues ha encontrado en ella un recurso rápido para todas sus actividades.
Lejos de limitar el uso de la madera en aplicaciones utilitarias, los hombres del Perú precolombino la dotaron de todo su sentido estético y aplicaron diseños y tradición escultórica, logrando objetos finales acabados y notables.


Algunas de las piezas que se exhiben en esta sala son extraordinarias exponentes de la capacidad plástica de los artistas antiguos y otras, muestran el implacable paso del tiempo y la fragilidad de la madera como materia prima. No obstante, todas ellas resumen un elevado concepto de lo bello y la sensación de hermosura que el hombre imprime a los elementos de la naturaleza.

SALA DE JOYERÍA EN CONCHA Y HUESO

Desde siempre el hombre ha sentido la necesidad de ataviarse y adornarse de manera especial para atender ceremonias, ritos, tradiciones y fiestas. El ser humano que busca mediante los ritos acercarse a su divinidad o elevarse a la condición de ella, debe revestirse con implementos especiales y, entre ellos, los adornos y joyas son muy destacables.


Entre nuestros pueblos, los artistas han dedicado sus mejores esfuerzos para la elaboración de estos artículos y en esta sala pueden apreciarse obras eximias trabajadas en piedra, hueso y concha. Destaca el conjunto de tres pectorales hechos con finísimas cuentas de spondylus princeps, molusco bivalvo de importante rol simbólico para las sociedades de los Andes Centrales y que, no obstante ser originario de las costas tropicales ecuatoriales, su uso se difundió a miles de kilómetros de su origen y por todo el mundo andino.

SALA DE PLATA

El trabajo orfebre ha estado relacionado al culto, usados siempre por seres superiores y dignatarios. La tradición platera es muy antigua en el Perú y sus orígenes se remontan al 1500 A.C.


La importancia de la plata fue tanta que llegó a ser considerada como el oro blanco de América, tuvo un gran valor simbólico y se le asociaba a los elementos femeninos de la naturaleza. Las piezas que se aprecian en esta sala son todas de uso ritual y deben ser vistas como la expresión plástica aplicada a este blanco metal y puesta al servicio de causas superiores.


SALA DE ORO

El oro ha atraído el interés y el deseo de los hombres desde que éste existe sobre la faz de la tierra.
Espléndidos atuendos funerarios afirmaban la creencia de que el hombre transitaba por este mundo con rumbo a otra vida, a la que debía llegar hermosamente ataviado. Orejeras, máscaras, narigueras, coronas, collares, brazaletes y pectorales fueron elaboradas a partir de láminas de oro con los diseños propios de cada sociedad, alcanzándose técnicas elevadas de decoración, unión y aleación que aún hoy en día deslumbran a los investigadores.

SALAS DE EXPOSICIÓN DEL MUSEO


SALA FORMATIVA 1250 a.C - 1 d.C

En la denominada época Formativo están diversas culturas ubicadas en la costa del país y cuya presencia llega hasta la franja occidental de la cordillera de los Andes. Entre estos pueblos destacan Cupisnique, Salinar, Vicús, Virú y Paracas en su fase más antigua.

En esta sala se muestra la cerámica oscura lograda por el uso de hornos cerrados, el hábil manejo del engobe en la superficie de las botellas con decoración post cocción y el hermoso diseño de la pintura blanca sobre rojo y el manejo del horneado para lograr la pintura negativa.

La pintura y escultura toman vigor; son bellas representaciones naturistas y simbólicas; muchas de ellas se ven enriquecidas por el uso de la decoración incisa en la que el artista Cupisnique logró un elevado desarrollo.


SALA NASCA, Costa Sur - Época Auge 1- 800 d.C.

Nasca representa el surgimiento y afianzamiento de la pintura, privilegiándose la policromía y abundancia de diseño sobre cualquier otro tipo de decoración.
Una explosión de color trabajado al detalle y con precisión será la propuesta de los artistas de la costa sur para intentar plasmar desde sus formas mitológicas hasta una recomposición del entorno natural y así dar rienda suelta a la creatividad simbólica que ha tipificado su trabajo alfarero.


SALA MOCHICA. Costa norte. Época Auge 1 - 800 d. C.

Los Mochica fueron grandes ceramistas y los mejores escultores del Perú precolombino; fueron observadores acuciosos capaces de elaborar vívidas representaciones de cada una de sus acciones, de muchos sentimientos y conductas así como representaciones muy realistas de la flora y fauna de su entorno.

A la habilidad escultórica de este pueblo podemos añadir el delicado trabajo pictórico; los ceramios decorados con línea fina y los diseños en crema y rojo sobrecogen al observador contemporáneo. La superficie de platos, cuencos y botellas se convierte en el mágico soporte donde los artistas plasman la realidad de la vida diaria y el universo mitológico elaborado por esta sociedad superior.


SALA HUARI. Época Fusional. 800 - 1 300 d.C.

La presencia Huari se extiende por todo el Perú Precolombino a partir de un desarrollo fusional en la zona del altiplano, imponiendo sus patrones culturales y sentando las bases de dominación de una nueva forma religiosa y política.

Con ellos se esfuma la pureza de las creaciones artísticas originarias y el ingrediente andino empezará a ser una constante en todas las formas y diseños. Es así como apreciamos una nueva composición geométrica, una muy destacada mezcla de líneas escultóricas con trabajos pictóricos elaborados a partir de un diseño matriz, abundancia de dibujos geométricos y un patrón policromo diferente y novedoso.



SALA CHANCAY. Costa Centro.
SALA CHIMÚ. Costa Norte.
Época Imperial 1300 - 1532 d.C.

El desarrollo Chancay y Chimú en la costa se produce a partir de la independencia de la ideología del imperio Huari.

En Chancay se percibe una deliberada renuncia al color; el artista centra su atención en las formas y opta por el hábil trabajo de la bicromía crema y negro sobre superficies opacas.
Chimú puede ser visto como un momento de renacimiento de la escultura, renuncian a la policromía y optan por una cerámica negra a la que enriquecen con decorado en relieve y diferenciando los planos mediante el pulido o la rugosidad.


















LA COLECCIÓN LARCO

Las obras de arte del Museo de Arte Precolombino provienen del Museo Larco de Lima. Fundado en 1926 por el sabio arqueólogo peruano Rafael Larco Hoyle, el Museo Larco tiene una preferente concepción arqueológica.
Está ubicado en una hermosa mansión virreinal del s. XVIII construida sobre una pirámide precolombina del s. IX.
Sus piezas son famosos íconos del arte precolombino y se han exhibido en los más importantes museos del mundo.
Mediante una moderna museografía muestra la más importante colección de ceramios, oro y joyas de las antiguas culturas del Perú; sus didácticas salas permiten conocer los 3,000 años del esplendor arqueológico de nuestro país, incluyendo la única y famosa selección de piezas de erotismo del antiguo Perú.





MAP (MUSEO DE ARTE PRECOLOMBINO)


CASA CABRERA


El Museo Larco de Lima y el BBVA Banco Continental remodelan la Casa Cabrera para albergar el primer y único museo peruano dedicado a resaltar el arte de las antiguas culturas del Perú, el Museo de Arte Precolombino.
La Casa Cabrera se encuentra en uno de los lugares más apacibles y acogedores de la ciudad del Cusco, la Plazoleta de las Nazarenas, a una cuadra de la Plaza de Armas.
En este extraordinario monumento histórico se sintetiza la historia de la arquitectura urbana en la ciudad imperial, desde los segmentos de muro incaico que aún se conservan, hasta los balcones republicanos que dan al patio interior.
Sirvió como sede del convento de Santa Clara hasta que en el siglo XVII, la casona fue comprada por Don Jerónimo Luis de Cabrera y la Cerda, cuyo escudo nobiliario aparece hasta hoy en la portada de piedra. En 1981 el Banco Continental adquirió el inmueble y realizó una labor de restauración a fin de ponerla en valor, rescatando sus características arquitectónicas. En el 2002, el Banco Continental une esfuerzos con el Museo Larco de Lima para abrir las puertas del Museo de Arte Precolombino – MAP, en junio del 2003.

Plazoleta de las Nazarenas